Un año más, con este treinta y siete, hemos celebrado nuestra ya famosa Deportiada. Dos días espléndidos han ayudado a que nuestra fiesta deportiva deslumbrara de colorido y el programa se haya desarrollado con total normalidad. La fiesta deportiva comenzó con una exhibición de BeatBox a cargo de Boris Bringas, que, usando sólo la boca, los labios y las cuerdas vocales deleitó al público con ritmos y sonidos musicales, amenizando así el tiempo de espera de la antorcha.

Ésta llegó acompañada de más de 150 jóvenes deportistas y tuvimos el honor de contar con Christian Jongeneel, uno de los nadadores de larga distancia más destacados de esta disciplina en el ámbito internacional, que encendió nuestro pebetero. A partir de este momento nuestras pistas se convirtieron en un hervidero de jóvenes deportistas pertenecientes a los principales colegios y clubes de Málaga, dispuestos a cumplir el lema de nuestras medallas: por la gloria del deporte y el honor de los deportistas. Futuras promesas de Fútbol-Sala, Baloncesto, Atletismo, Voleibol, Tenis, Ajedrez, Ping-Pong, Kárate, etc. consiguieron, una vez más, el éxito de la Deportiada cumpliendo su objetivo: fomentar la ilusión por el deporte en los jóvenes malagueños. Como siempre, le hemos dado gran importancia a los más pequeños, celebrando las Deportiaditas, las de Educación Infantil y la de primer ciclo de Educación Primaria; el futuro del deporte le ha dado movimiento, color y ternura a este evento, realizando perfectamente sus circuitos. Clausuramos la fiesta con la Deportiadita y la celebración de la Gala del Deporte, donde reconocemos el mérito deportivo de un alumno distinguido por curso. El colorido de los globos y el sonido de los fuegos artificiales cerró la actividad de estos dos días...

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La Opinión de Málaga